GUÍA PRÁCTICA DE IGUAZÚ

Toda la información que necesitas saber para tu viaje de novios a Iguazú.

Iguazú es vida desbordada. Una selva espesa que abraza, una humedad que despierta los sentidos, un coro de aves y hojas que murmuran sin descanso. En este rincón del mundo, todo es movimiento: el agua cae, la bruma sube, las mariposas flotan, y el corazón se ensancha ante tanta belleza.

Qué visitar

Circuito Superior

Permite ver los saltos desde arriba, con panorámicas amplias y luminosas. Se camina entre pasarelas suspendidas donde el agua corre a centímetros de los pies.

Circuito Superior Iguazú

Circuito Inferior

Intenso y vibrante. El agua cae cerca, se siente el olor a selva húmeda y se escuchan los rugidos de la naturaleza.

Cirucioto inferior IUguazú

Garganta del Diablo

Un balcón natural que vibra con la fuerza del salto más impactante de las cataratas. La bruma envuelve, moja y emociona.

Isla San Martín

Un pequeño tesoro dentro del parque, accesible cuando el caudal lo permite. Playas, miradores y vistas de gran belleza.

Isla San Martín

Ruinas Jesuíticas de San Ignacio (excursión cercana)

A unas horas de distancia, un sitio histórico envuelto en misterios y leyendas guaraníes.

Ruinas Jesuitas de san Ignacio

Comunidades Guaraníes

Algunas visitas permiten conocer artesanías, cantos y tradiciones ancestrales, siempre desde el respeto

Comunidades Guaraníes

Gastronomía

  • Pacú a la parrilla, suave y con un toque ahumado.
  • Mbeyú y sopa paraguaya, platos tradicionales heredados de la cultura guaraní.
  • Helados tropicales con maracuyá, mango y arazá.

Los mercados locales ofrecen frutas dulces, hierbas y artesanías coloridas.

Pacu a la Parrilla

Costumbres y usos

La región combina herencia guaraní con influencias misioneras y criollas. La vida fluye con calidez: sonrisas fáciles, palabras suaves y gestos amables. La yerba mate es protagonista; aquí se la siente más intensa, más aromática.

Consejos y ambiente

El calor puede ser fuerte, por lo que la ropa fresca, repelente y calzado cómodo son esenciales. La selva crea un ambiente sensual y envolvente. Los amaneceres teñidos de oro y las noches cálidas con canto de grillos hacen de Iguazú un destino profundamente romántico.

No olvides sombrero y gafas!