GUÍA PRÁCTICA DE CALAFATE
Toda la información que necesitas saber para tu viaje de novios a Calafate.
El Calafate es como un susurro helado que llega desde el corazón de la Patagonia. Un lugar donde el viento parece contar historias antiguas y donde los glaciares avanzan con una paciencia casi poética. La ciudad, pequeña y cuidada, está construida en madera y colores cálidos que contrastan con el azul profundo del Lago Argentino. Pasear por sus calles al atardecer, cuando la luz se vuelve dorada y el frío invita a caminar lentamente, es una experiencia en sí misma.
Qué visitar
Glaciar Perito Moreno
El gran protagonista. Un glaciar vivo, en movimiento, que ruge, cruje y respira. Las pasarelas permiten observarlo desde distintos niveles y sentir el impacto de su presencia. Ver un desprendimiento es como presenciar una obra de arte efímera: un estruendo seguido de un silencio que sobrecoge.

Safari Náutico
Una navegación cercana al frente del glaciar, que permite apreciar su altura, textura y coloración. Ideal para quienes quieren sentir la inmensidad desde el agua.

Navegación (Todo Glaciares)
Un recorrido más extenso por el Lago Argentino que acerca a glaciares como el Upsala y el Spegazzini, cada uno con personalidades distintas: el primero, majestuoso y extenso; el segundo, estilizado y muy alto.

Estancias Patagónicas
Estancias como Nibepo Aike permiten disfrutar de tradiciones rurales: demostraciones de esquila, cabalgatas suaves, cenas junto al fuego. El ambiente es íntimo y auténtico.

Centro de Interpretación Histórica
Un pequeño museo que recorre la geología, fauna y evolución del glaciar, ideal para comprender la magia natural del luga.

Costumbres y usos
El patagónico es reservado pero entrañable. Suele saludar con amabilidad y hablar sin prisas. El mate acompaña las charlas, incluso caminando o mientras se contempla el lago. Hay un gran respeto por el entorno: se evita dejar huellas y se valora el silencio.

Gastronomía
- Cordero patagónico al palo, con cocciones lentas de horas.
- Ñoquis caseros con ragú de cordero, muy típicos en restaurantes locales.
- Guisos calentitos, ideales tras una jornada en la estepa.
- Postres con calafate: helado, tortas o mermeladas.

Consejos y ambiente
Llevar siempre capas térmicas, gorro y guantes incluso en verano. El viento es protagonista, pero también parte del encanto.
Los atardeceres son uno de los tesoros del Calafate: rosas, violetas y celestes que tiñen el cielo con dulzura y el corazón de quien los admira.